SI VAS A SER CARNÍVORO, ¡SELO CON CABEZA!

 

Alimentamos a más animales que personas. Alimentamos a tantos animales, que 925 millones de personas ¡No comen! Y es que para colmo, ¡Alimentamos a los animales que más comen, que más beben, que más espacio ocupan y que más contaminan!

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Hasta ahora en este blog hemos tratado infinidad de alternativas a la carne vacuna y porcina (sí, son los animales de los que hablo). Alternativas destinadas a propiciar un cambio radical en lo que respecta al ahorro de recursos y espacio, así como en lo referido a la contaminación.

 

Carne in vitro o artificial, insectos e incluso ordenadores agricultores… Alternativas muy veraces en cuanto a su funcionalidad y perspectivas de cambio. Pero que a su vez y según parece, requerirán de una o dos décadas más para ser introducidas y aceptadas por los consumidores.

 

En el caso de su aceptación, aún han de darse formas más atractivas para los consumidores con el fin de que los mencionados productos sean introducidos con mayor facilidad en las despensas de hogares y restaurantes. Claro que de nada sirve que algo sea atractivo si es caro y con una dubitativa en cuanto a su seguridad…

 

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Es por ello que para su introducción: investigadores, empresarios y colectivos pertenecientes al sector alimentario investigan a diario para dar con los métodos concretos que reduzcan los costes que aún suponen. Recordemos sino el caso de la primera hamburguesa in-vitro que llegó a los 330.000 €… A su vez, también faltan estudios por parte de organismos oficiales que verifiquen la seguridad de estos nuevos productos.

 

Aún así, la entomofagia es una de las alternativas más aventajadas. Ya es legal en Europa y por tanto, segura. Se presenta en formatos atractivos para el consumidor. Y cada vez más barata.

 

Pero esto no quita que el resto de alternativas se puedan aventajar de manera repentina. La ciencia y la investigación pueden, con un sólo descubrimiento o invención, permitir en semanas o meses, la introducción y aceptación de todo lo que hablábamos y más.

 

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¡Pero basta! ¡Este post estaba destinado a tratar unas alternativas a las que ya puedes acceder y que sin duda, influirán directamente en un menor gasto de recursos, espacio y gases contaminantes emitidos. Sí, y siendo carnívoro…

 

Hablo de las carnes no convencionales. ¿Pero, a qué me refiero con “no convencionales”? ¡Coño! ¡Pues a las que no estás acostumbrado a comer! Hablo de carnes de iguana, cocodrilo, puma, venado, jabalí, etc. ¡Qué! ¿Carne de cocodrilo? Pues sí, un cocodrilo bebe y come 10 veces menos que una vaca, y encima, no contamina. Lo mismo con el resto de animales mencionados.

 

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¿Pero, y en qué te iba a beneficiar consumir este tipo de carne? En primer lugar, es más nutritiva y tiene más garantías de seguridad. Ten en cuenta de que son producciones minúsculas y no en masa, por lo que el trato que se le dará a estos animales será siempre más cercano que el que se da a una sola vaca entre otras 2.000 en una granja convencional. Por no hablar del uso de antibióticos a los que están expuestos este tipo de granjas de ganadería intensiva, siendo España el país europeo que más usa en su actividad.

 

Y en segundo lugar, consumir este tipo de carne puede ayudar a conservar especies en peligro de extinción, que no son pocas por cierto… Es por ello que muchos de los criaderos repartidos por el mundo dedicados a estos tipos de carne se encargan de: “albergar a las especies para cuidar el genoma, reproducir a la especie y reintroducirla”.

 

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Pero Pedro… ¿¡Y dónde carajo vas a conseguir ese tipo de carnes viviendo en España!? Créeme soy consciente de ello. Y como por desgracia este tipo de mercado cárnico no se ha producido aún en territorio nacional, en lugar de salvar a especies en peligro de extinción, podemos al menos, decidir entre otros tipos de carne a consumir que hayan requerido de menos recursos y espacio en su producción, y que no contaminen.

 

Conejo, pollo, pavo, gallina, pescados… ¡Animales pequeños de por sí! Así es. ¡Un conejo no come ni bebe lo mismo que una vaca, no utiliza el mismo espacio ni mucho menos contamina! Que seas carnívoro como yo, no te exime de aportar tu pequeño granito de arena a este problema de carácter global. ¡Sé carnívoro, pero con cabeza!

 

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¡¡Puedes seguir también toda mi actividad a través del blog “El Futuro y La Alimentación” para el periódico Canarias7!!

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