ADELANTE, FOTOGRAFÍA EL FUTURO.

 

Imagina pedir unas buenas papas arrugadas con mojo y una cerveza bien fresca en la avenida de las Canteras mientras ves cómo lentamente al oeste se esconde un caluroso sol tras las montañas. Seguro que si resides en Gran Canaria o sus alrededores no te será muy difícil fantasearlo ¿Verdad? Bien. Pero ahora me gustaría que hicieses un esfuerzo mayor para que puedas imaginar lo que estoy a punto de proponerte. Intentarás proyectar en tu mente algo más en adición a lo anterior. Esto es que fotografíes los productos mencionados una vez sobre la mesa. ¿Para qué? ¿Postureo? No… Esto no quedará sólo en una foto más para tus redes sociales. Hablo de algo mucho más emocionante.

 

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Tras hacer la foto, imagina que una aplicación te muestra de dónde vienen así como lo que contienen dichos productos (siempre de manera amena, entretenida e interactiva). Y que además de eso, registra los últimos platos que has fotografiado, recordándote que últimamente estás tendiendo a esos kilitos de más… ¡O al contrario! Situándote como uno de los perfiles más saludables.

 

¿Molaría verdad? Pero molaría más si además de lo dicho, todo está conectado a nuestras redes sociales. En las que podamos compartir los resultados de la aplicación y presumir o picarnos entre nuestros conocidos.

 

Y es que hasta ahora, en este blog tan sólo me he dedicado a tratar el problema principal con el que se encuentra la industria alimentaria. La insostenibilidad. Un problema que vemos reflejado en las 925 millones de personas desnutridas que hay en el mundo. Pero nunca me he propuesto a tratar otro de los inconvenientes con los que se encuentra la industria alimentaria y que por desgracia, pasa algo más desapercibido.

 

Hablo de la ineficacia, un problema que se traduce en unas 1.300 millones de toneladas de comida desperdiciadas o perdidas anualmente. Un problema al que aún no han surgido alternativas destinadas a su resolución. Pero que opino que podríamos encontrarla en una aplicación como la que te he planteado.

 

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Verás, esas toneladas de comida desperdiciadas o tiradas se deben en su mayoría a fechas de caducidad excedidas, fallos en el transporte y excedentes productivos entre otros. ¡Joder! ¿Por qué tantos problemas con la comida? ¡Ni que vinieran de la otra punta del mundo! Lo cierto es que si… La piña enlatada proviene de Kenia, las nueces de Estados Unidos y la carne de Brasil, entre otros. No sé tu, pero yo envidio a la comida ¡Que viaja más que yo!

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Una serie de inconvenientes que hacen directa alusión a la famosa trazabilidad, es decir, la serie de procedimientos que permiten seguir el proceso de evolución de un producto en cada una de sus etapas.

 

Y es que si nos remontamos algunos milenios atrás, el problema de la ineficacia no existía ¿Por qué? Pues porque todos estábamos presentes en cada uno de los procesos necesarios para llevar los alimentos desde la naturaleza hasta nuestro plato. Es decir, no encargábamos este proceso a otros, sino que éramos nosotros quiénes lo hacíamos.

 

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Fue entonces cuando se me ocurrió que la resolución al problema podría ser estar de nuevo presentes en dichos procesos ¿Cómo? Pues de manera digital ¡Con nuestros móviles!

 

¡¡Puedes seguir también toda mi actividad a través del blog “El Futuro y La Alimentación” para el periódico Canarias7!!

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